Lo hemos vivido nosotros.

Hemos dejado de ir a sitios por no encontrar un lugar donde dejar a nuestros perros con nuestra conciencia tranquila. Hemos rechazado viajes pensando en ellos solos toda una noche, sin nadie, en unas instalaciones cerradas hasta el día siguiente. Porque las cosas sobre todo ocurren cuando están solos.

Camp Bone nace de ahí.

Sin jaulas. Sin horarios impuestos. Sin noches sin supervisión.

Aquí no hay cierres a las ocho y apertura a las nueve. Vivimos con los perros 24/7. Porque un perro no entiende de turnos — y nosotros tampoco cuando se trata de su seguridad.

Lo que la etología nos ha enseñado

Observando a nuestros perros entendimos algo que parece simple pero que pocos aplican: un perro en manada necesita autonomía para estar bien.

Nuestro Shiba Echo se queda a veces con medio cuerpo fuera de la zona interior, vigilando. Furi prefiere el refugio cubierto. A lo largo de la noche se mueven, se alternan, patrullan. Cada uno tiene su rol. Eso no es casualidad — es organización natural de manada.

Y solo es posible cuando el perro puede entrar y salir a su antojo.

Encerrarlos completamente elimina esa autonomía. Y con ella, su capacidad de autorregularse, de gestionar su nivel de alerta, de sentirse seguros. En Camp Bone esa libertad de movimiento es innegociable.

Autorregulación térmica

No todos los perros son iguales. Un shiba japonés, un labrador, un galgo — cada uno gestiona el calor de forma distinta. Nosotros lo vivimos en primera persona: nuestros perros eligen el mármol fresco en verano, la zona cubierta cuando baja la temperatura, el exterior cuando necesitan aire.

Que tu perro pueda decidir cuándo entrar y cuándo salir no es un detalle — es una capa más de bienestar real.

Las zonas de Camp Bone

Interior: sofás, camas, tatami de juego y suelo firme a temperatura constante. Distintas superficies porque cada perro elige — y porque el suelo firme, contrario a lo que solemos pensar, es la opción natural y saludable para la mayoría. Lámparas antimosquitos y desinfección diaria.

Exterior: más de 1.000 m² de jardín para correr, explorar y trabajar la estimulación mental. Piscina disponible para los más acuáticos, con distintas profundidades— como ocio, como aprendizaje o simplemente como refresco.

Nuestros grupos son reducidos con un máximo de 5 ó 6 perros. No es una decisión comercial — es la única manera de que la manada sea real, controlada y armónica.

También disponemos de cámaras de seguridad controlando el exterior y las zonas de descanso.

La nutrición también importa

Respetamos estrictamente la alimentación, dosis y medicación de cada perro. Lo que tu perro come en casa, lo come en Camp Bone.

Pero si quieres aprovechar la estancia para dar un paso hacia una alimentación más natural y equilibrada, estamos aquí para acompañarte. Sin imposiciones — con conocimiento.

Los premios que usamos durante los juegos y la estimulación mental son siempre naturales, y siempre consensuados contigo. Porque el vínculo es tuyo, y las decisiones también.

Un recuerdo que va más allá

Los mejores retratos de un perro no se hacen pidiéndole que pose. Se hacen conviviendo con él horas, conociéndole, esperando el instante exacto.

Jose, fotógrafo especializado en perros, estará ahí. Si quieres llevarte algo más que el recuerdo de una buena estancia — un instante artístico, auténtico, irrepetible — pregúntanos por nuestro pack hospedaje + fotografía.

Formulario de ingreso

Antes de la primera estancia pedimos a cada dueño que complete nuestro formulario de ingreso. No es burocracia — es la única forma que tenemos de cuidar bien a tu perro.

Necesitamos conocerle antes de que llegue. Saber si tiene alguna dolencia, manía, intolerancia o necesidad especial. Si toma medicación. Si le cuesta relacionarse con otros perros o si por el contrario es el alma de la fiesta. Si hay algo que le estresa o algo que le tranquiliza. Cada perro es diferente y cuanto más sabemos, mejor podemos atenderle.

Pero hay algo igual de importante: la seguridad del grupo. En Camp Bone los perros conviven en libertad, en manada, en contacto real. Eso es exactamente lo que los hace felices — y también lo que nos obliga a ser rigurosos. Todos los perros que entran deben estar vacunados y desparasitados. Es la única manera de garantizar que tu perro va a convivir con perros sanos y que nadie pone en riesgo a nadie.

El formulario se completa una sola vez. A partir de ahí, tu perro ya tiene su ficha en Camp Bone y el ingreso es directo.

El primer día — La bienvenida a la manada

Antes de cualquier estancia, todos los perros que se unen a Camp Bone pasan por un día de adaptación.

No es un trámite — es el momento más importante. Es cuando conocemos a tu perro de verdad: cómo se relaciona, cómo reacciona, qué necesita. Y cuando él conoce a Echo, a Furi y al resto de la manada en su propio tiempo y a su propio ritmo.

Ese primer día lo gestionamos de forma progresiva. Presentaciones tranquilas, espacios controlados, sin forzar. Queremos que cuando tu perro cruce la puerta por segunda vez, ya sepa que ese es su sitio.

Una vez superado el día de adaptación, tu perro estará listo para disfrutar de estancias completas, incluyendo pernoctaciones.

El día de adaptación se abona como guardería de día y es requisito imprescindible antes de cualquier reserva prolongada de hospedaje.

HOSPEDAJE

El hogar de tu perro cuando tú no estás… y también, el regalo que se merece.

Alimentación Natural durante la Estancia (Dieta BARF)

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